¡Felicidades! Si has llegado hasta aquí, es un verdadero logro lo que has conseguido. Hay que tener mucha disciplina, fuerza de voluntad y ganas de salir adelante para lograr saldar una deuda y embarcarse en el camino de la recuperación de la imagen crediticia.

Haber pagado es la primera y gran importante tarea. Asegúrate de que así quede evidenciado por el acreedor en los burós crediticios. Al cabo de 15 días, en teoría, debe reflejarse y si no es así, pues tendrás que interponer una reclamación.

Procura tener una carta de saldo por parte de la entidad crediticia o de cobros con la que hayas manejado tus pagos, pues es tu prueba de que no debes.

Sin embargo, es importante que sepas que aunque hayas pagado una deuda y su consecuente mora, quedarán rastros en tu perfil crediticio por mucho tiempo. En el caso de las tarjetas de crédito, hasta por cuatro años se notará que estuviste en atraso, aunque estés al día con tus pagos.

¿Cómo recuperar tu buena imagen crediticia luego de pagar?

Si bien habrá  huellas en tu perfil crediticio, no significa que será imposible acceder al crédito. Hoy en día, las entidades de intermediación financiera están más prestas a dar segundas oportunidades, con sus condiciones.

Existen hoy en día productos de crédito garantizados, lo cual significa que debes tener una garantía (un ahorro) en base al cual te pueden aprobar una tarjeta de crédito, por ejemplo.

Si eres capaz de conseguir esta oportunidad, tu manejo debe ser impecable. Evita atrasarte con los pagos así sea por un día. No consume más del 50%.

Lo ideal es que al menos en el primer año luego de haber saldado tu deuda no intentes adquirir facilidades crediticias: adminístrate con lo que tienes.

Mantente monitoreando tu score e historial crediticio para asegurarte de que esté yendo todo bien. ¡Ten paciencia! En algunos meses o años la banca y otros oferentes de crédito confiarán más en ti.

Fuente: https://www.diariolibre.com/economia/recomenzar-paso-a-paso-2-2-DJDL672441

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